La crisis sanitaria internacional debida a la gripe porcina me ha hecho reflexionar sobre un aspecto específico del concepto de capacidad de carga de un destino turístico. A menudo la capacidad de carga se considera y se estima tomando en cuenta la necesidad de proteger los recursos naturales y culturales de un destino turísticos, sin embargo ¿cuál es la situación respecto a todos los demás aspectos relacionados con el turista/visitante?